¿Donde esta Maduro?
El mundo observa con atención. La historia de Venezuela ha dado un giro inesperado y total.
Lo que parecía imposible es hoy una realidad. El poder absoluto de un dictador se ha desvanecido por fin.
En Nueva York, los muros de concreto guardan silencio.
Allí en la carcel de Brooklin no hay privilegios para nadie. Se le ve solo con la cabeza agachada. Camina despacio sobre un suelo frío y muy extraño. Lejos quedaron las tarimas y los aplausos forzados. Aquí la soledad es su única compañera.
Esta es la nueva realidad que enfrenta el líder del régimen que le heredo Chavez, aquí adentro el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Bolivarianas ya no tiene mando. El tiempo pasa lento y espeso, para el hombre que hablaba por horas ahora tiene guardar silencio, y es un silencio traumático.
Ya es conocido que pasa largas jornadas caminando de un extremo a otro. pensando mientras el mundo sigue. Aquellos que le juraron lealtad eterna ahora no están y ya comprobara que guardan un silencio que pesa más ahí tras las rejas.
Las agresiones físicas y verbales entre internos son comunes cuando se cruzan. Existe una violencia latente en los pasillos.
Hay llamados a viva voz, informes constantes sobre los confinamientos. Y el sistema enmudece sin
previo aviso, y todo lo que experimentas es un silencio que aplasta. Es parte de una rutina de amedrentamiento Muchas visitas legales son postergadas o rechazadas por "razones de seguridad".
Los recuentos de emergencia paralizan todo el lugar.
En esta cárcel no escucharas las marchas ni consignas a su favor. No hay voces reclamando su presencia. Al salir al patio, la escena es desoladora. dista mucho de la imagen de fuerza del pasado.
No hay multitudes ni aplausos, solo hay cemento, frío y una vigilancia estricta y constante. Es como si el espacio mismo lo empujara a desaparecer, es la realidad del dictador acabado.
Nadie lo sigue en este lugar. Intenta hablar, pero los guardias no responden. No hablan su idioma, y si el dictador lo hablara los guardias no le contestaran.
La rutina continúa sin sobresaltos, y Maduro ya lo sabe, con despertares tempranos y conteos constantes. Comidas básicas en bandejas de metal, ya no estan ni los mozos ni los chef que lo atendieron. Sin lujos ni privilegios, su cuerpo esta obligado a adaptarse.
La mente de Maduro lucha ahora para no quebrarse ante la repetición infinita de los días siempre
iguales. En menos de una semana aprendió que cada jornada se parece demasiado a la
anterior y que esto sera para el resto de sus días, y en el mejor de los casos si le alcanza el tiempo podría obtener algún perdón pero cuando ya hayan pasado un par de décadas.
Para Nicolas Maduro Morol tiempo se convierto en una carga.
Existe esta filtración comunicacional filtrada intencionalmente: Maduro y su esposa
están conscientes de que ya no controla ni
el mensaje, ni el momento, ni a su
audiencia. Que ellos que hablaban de soberanía absoluta, hoy están bajo custodia extranjera sin
privilegios, y sin ninguna oportunidad de negociación y que el futuro ya no es de ellos, son otros los que decidirán por ellos.
Podrá parecer duro, pero el dictador ahora cuenta los días mirando un techo de
concreto, atrapado en un laberinto que no diseñó. Ya no baila ni sonríe. Ahora camina lento.
Es una caída silenciosa, sin épica y sin público.
Solo un final sin música y sin retorno. Cada paso resuena más fuerte que cualquier discurso. Hasta el comer ahora es una prueba de supervivencia. Una bandeja plástica sin mantel ni ceremonia. Arroz blanco, embutidos y verduras cocidas que perdieron el color.
Lo que es seguro y más le duele a Maduro no es la condena, que bien sabe le llegará, sino que cayó desde su posición de poder, y que no será olvidado jamás por la historia, y que será recordado como Stalin, Hitler y otros sanguinarios dictadores, todos juzgado por las mismas atrocidades, los asesinatos los robos conspiraciones del régimen que aplicó cada día desde que se hizo ilegítimamente del poder político de Venezuela.
Lo que parecía imposible es hoy una realidad. El poder absoluto de un dictador se ha desvanecido por fin.
En Nueva York, los muros de concreto guardan silencio.
Allí en la carcel de Brooklin no hay privilegios para nadie. Se le ve solo con la cabeza agachada. Camina despacio sobre un suelo frío y muy extraño. Lejos quedaron las tarimas y los aplausos forzados. Aquí la soledad es su única compañera.
Hoy no hay música de fondo ni bailecitos, ni cámaras de televisión, ni cadenas nacionales obligatorias.
Aquel hombre que se presentaba como indestructible hoy enfrenta su realidad más dura. Atrás quedaron los gritos desafiantes de !Vengan Por Mí! El destino finalmente lo alcanzó.
Aquel hombre que se presentaba como indestructible hoy enfrenta su realidad más dura. Atrás quedaron los gritos desafiantes de !Vengan Por Mí! El destino finalmente lo alcanzó.
Ahora avanza en silencio dentro de una cárcel federal. Es solo un número más en el sistema.
Es un lugar oscuro que no escucha discursos ideológicos ni reconoce títulos del pasado. El líder del régimen bolivariano ya no vive rodeado de ministros, ni generales, ni escoltas.armados. Ya no decide sus horarios ni sus destinos. La libertad de improvisar se ha terminado hoy. Ahora solo espera entre muros de concreto y rejas de acero que definen su nuevo mundo.
Es un lugar oscuro que no escucha discursos ideológicos ni reconoce títulos del pasado. El líder del régimen bolivariano ya no vive rodeado de ministros, ni generales, ni escoltas.armados. Ya no decide sus horarios ni sus destinos. La libertad de improvisar se ha terminado hoy. Ahora solo espera entre muros de concreto y rejas de acero que definen su nuevo mundo.
Las puertas se cierran con un sonido seco, un ruido metálico que no admite discusión alguna. Ahora él escucha el ruido que escucharon por ultima vez, los miles de presos políticos que desfilaron injustamente en sus prisiones y que muchos de ellos fue lo ultimo que escucharon
En este lugar en que esta ahora Maduro y su esposa el poder acumulado no les sirve de nada.
En este lugar en que esta ahora Maduro y su esposa el poder acumulado no les sirve de nada.
El pasado de estos personajes no impresiona a los guardias. Dentro del centro de detención en
Brooklyn, la rutina es rígida, repetitiva e implacable. El sistema está diseñado para borrar cualquier sensación de control sobre la propia vida. Las celdas son pequeñas y austeras. Son espacios reducidos donde el tiempo se detiene. Una cama de metal fijada al suelo y un colchón delgado son ahora su único luga de descanso. Paredes grises que no reflejan historia. Solo encierro y soledad absoluta en cada rincón.
La luz se apaga y se enciende según el sistema. Nadie aquí tiene control sobre su entorno. Este centro de detención metropolitano es conocido por todos como "el infierno en la tierra".
Las celdas tienen espacios ínfimos y calculados para que sientas el peso del encierro. Son apenas 5 m² de concreto frío. El lavamanos y el baño son de metal frío, robándote gran parte de la superficie habitable.
El acceso al aire libre es muy limitado. El apodo de este lugar parece ser el perfecto.
Brooklyn, la rutina es rígida, repetitiva e implacable. El sistema está diseñado para borrar cualquier sensación de control sobre la propia vida. Las celdas son pequeñas y austeras. Son espacios reducidos donde el tiempo se detiene. Una cama de metal fijada al suelo y un colchón delgado son ahora su único luga de descanso. Paredes grises que no reflejan historia. Solo encierro y soledad absoluta en cada rincón.
La luz se apaga y se enciende según el sistema. Nadie aquí tiene control sobre su entorno. Este centro de detención metropolitano es conocido por todos como "el infierno en la tierra".
Las celdas tienen espacios ínfimos y calculados para que sientas el peso del encierro. Son apenas 5 m² de concreto frío. El lavamanos y el baño son de metal frío, robándote gran parte de la superficie habitable.
El acceso al aire libre es muy limitado. El apodo de este lugar parece ser el perfecto.
Esta es la nueva realidad que enfrenta el líder del régimen que le heredo Chavez, aquí adentro el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Bolivarianas ya no tiene mando. El tiempo pasa lento y espeso, para el hombre que hablaba por horas ahora tiene guardar silencio, y es un silencio traumático.
Ya es conocido que pasa largas jornadas caminando de un extremo a otro. pensando mientras el mundo sigue. Aquellos que le juraron lealtad eterna ahora no están y ya comprobara que guardan un silencio que pesa más ahí tras las rejas.
Las agresiones físicas y verbales entre internos son comunes cuando se cruzan. Existe una violencia latente en los pasillos.
Hay llamados a viva voz, informes constantes sobre los confinamientos. Y el sistema enmudece sin
previo aviso, y todo lo que experimentas es un silencio que aplasta. Es parte de una rutina de amedrentamiento Muchas visitas legales son postergadas o rechazadas por "razones de seguridad".
Los recuentos de emergencia paralizan todo el lugar.
En esta cárcel no escucharas las marchas ni consignas a su favor. No hay voces reclamando su presencia. Al salir al patio, la escena es desoladora. dista mucho de la imagen de fuerza del pasado.
No hay multitudes ni aplausos, solo hay cemento, frío y una vigilancia estricta y constante. Es como si el espacio mismo lo empujara a desaparecer, es la realidad del dictador acabado.
Nadie lo sigue en este lugar. Intenta hablar, pero los guardias no responden. No hablan su idioma, y si el dictador lo hablara los guardias no le contestaran.
Todo es una ironía brutal. Maduro está rodeado de un sistema ajeno que no le concede ninguna atención especial niprivilegios.
La rutina continúa sin sobresaltos, y Maduro ya lo sabe, con despertares tempranos y conteos constantes. Comidas básicas en bandejas de metal, ya no estan ni los mozos ni los chef que lo atendieron. Sin lujos ni privilegios, su cuerpo esta obligado a adaptarse.
La mente de Maduro lucha ahora para no quebrarse ante la repetición infinita de los días siempre
iguales. En menos de una semana aprendió que cada jornada se parece demasiado a la
anterior y que esto sera para el resto de sus días, y en el mejor de los casos si le alcanza el tiempo podría obtener algún perdón pero cuando ya hayan pasado un par de décadas.
Para Nicolas Maduro Morol tiempo se convierto en una carga.
Existe esta filtración comunicacional filtrada intencionalmente: Maduro y su esposa
están conscientes de que ya no controla ni
el mensaje, ni el momento, ni a su
audiencia. Que ellos que hablaban de soberanía absoluta, hoy están bajo custodia extranjera sin
privilegios, y sin ninguna oportunidad de negociación y que el futuro ya no es de ellos, son otros los que decidirán por ellos.
Podrá parecer duro, pero el dictador ahora cuenta los días mirando un techo de
concreto, atrapado en un laberinto que no diseñó. Ya no baila ni sonríe. Ahora camina lento.
Es una caída silenciosa, sin épica y sin público.
Solo un final sin música y sin retorno. Cada paso resuena más fuerte que cualquier discurso. Hasta el comer ahora es una prueba de supervivencia. Una bandeja plástica sin mantel ni ceremonia. Arroz blanco, embutidos y verduras cocidas que perdieron el color.
La cárcel no es un hotel, no hay aire acondicionado solo calefacción, no hay servicios personales
disponibles. Y como están acusados de crímenes graves de Lesa Humanidad . El régimen carcelario es mas fuerte y estricto y muy controlado.
disponibles. Y como están acusados de crímenes graves de Lesa Humanidad . El régimen carcelario es mas fuerte y estricto y muy controlado.
Lo que es seguro y más le duele a Maduro no es la condena, que bien sabe le llegará, sino que cayó desde su posición de poder, y que no será olvidado jamás por la historia, y que será recordado como Stalin, Hitler y otros sanguinarios dictadores, todos juzgado por las mismas atrocidades, los asesinatos los robos conspiraciones del régimen que aplicó cada día desde que se hizo ilegítimamente del poder político de Venezuela.
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