Alvaro Corbalán Castilla un civil perseguido injustamente
Miles de chilenos hemos sido engañados por la izquierda y los comunistas especialmente. Por años los "intelectuales y blancas palomas de políticos izquierdistas”se han dado a la tarea de vengarse de todos aquellos valientes y patriotas que se atrevieron a hacerle frente a los bolcheviques chilenos en los setenta, el 11 de septiembre de 1973 ocurrió como una reacción en contra del totalitarismo de Allende y sus secuaces que lo acompañaron.
Alvaro Corbalán Castilla y los demás presos en Punta Peuco, independiente de las acusaciones deben ser indultados y tienen derecho a un debido proceso, y el solo hecho de ser juzgado indebidamente los transforma en víctimas de jueces prevaricadores y corruptos.
Y a Álvaro Corbalán lo transformaron en un personaje controversial, y su caso ha generado debate en Chile y en el extranjero. Fue condenado por violaciones a los derechos humanos durante el Gobierno Militar, pero se da el caso que nadie habla sobre la clase justicia aplicada en su caso.
Los presos en Punta Peuco trabajaron para el Estado de Chile, y como tales evitaron que Chile fuera otra Venezuela, o Cuba, o Korea del Norte. La mayoría de los chilenos y residentes en Chile, vivieron los años de la “joya de latino America" hasta antes de la Bachelet legado del GM y del Presidente Pinochet, y don Álvaro Corbalán trabajo y arriesgo su vida para el pais alcanzara un mayor desarrollo y bienestar.
El Juez Sergio Muñoz Gajardo uno de los principales perseguidores del Mayor Ex agente de la Central Nacional de Informaciones (CNI), comandante del Cuartel Borgoño encargado de la División Antisubersiva Álvaro Corbalán, es un abogado y ex-juez chileno que se desempeñó como Ministro de la Corte Suprema de Justicia de Chile hasta su destitución en octubre de 2024. Nació el 10 de febrero de 1957 en Villa Alegre, Linares, y estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, este adalid de la Justicia es un delincuente de "cuello y corbata".
Este solo hecho es suficiente para considerar a Álvaro Corbalán una víctima, porque su condena es el producto de una venganza y un robo de los fondos fiscales.
No puede existir justicia cuando está se transforma en una venganza política
La justicia debe ser imparcial y no dejarse llevar por intereses políticos o personales, aun en las situaciones mas aberrantes o incomprensibles, el debido proceso de acuerdo con la Ley y la Constitucion es imprescindible. Cuando se convierte en venganza, pierde su esencia y credibilidad.
La justicia chilena no solo ha sido usada para perseguir a los que le hicieron frente al marxismo leninismo y su violencia, sino que para neutralizar para perseguir a opositores políticos o para silenciar críticas, y peor aun para impedir que las Fuerzas Armadas y Carabineros cumplan con su deber como Agentes del Estado que deben cuidar por la Seguridad Territorial interna y en las Fronteras.
Chile es el país por el cual se distribuye más droga mundialmente, y lo peor, es el país base para las bandas de delincuentes más peligrosos en el mundo. Nuestras cárceles se han convertido en hoteles cinco estrellas de los carteles.
Mientras gobierne la izquierda, no se puede hablar de mejorar la justicia o el sistema judicial. Como en este caso, si no se indulta a estos viejos servidores del Estado presos en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Til Til (ex Punta Peuco)mientras estén presos, son una señal de que todo esta en manos de prevaricadores y corruptos jueces fiscales y abogados.
O se remueven los prevaricadores los juzgan y ahí comenzamos a conciliar para mejorar la justicia.
Con jueces prevaricadores y corruptos por muy grandes que sean las violaciones de los DD.HH., estos personas no deben juzgar ni sentenciar porque todo lo que hacen es robarle a la Justicia.
¿Quien puede garantizar que todas las acusaciones no sean falsas? La integridad de los jueces es clave para garantizar un juicio justo. Si hay sospechas de prevaricación de corrupción, es válido cuestionar la legitimidad de cualquier proceso.
Concluyo diciendo, que por muy grande que sea un crimen ningún juez tiene que politizar la justicia y usarla para venganza y sacar provecho monetario con dineros del Estado que pagamos todos a través de los impuestos porque esto se llama robo y burla. La justicia no puede ser un negocio ni un instrumento de venganza. Cuando los jueces se corrompen o politizan, nos afecta a todos.
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